En relación a 2007
Alicante cierra 2009 con una pérdida de 7.760 empleos ocupados por extranjeros

* Hostelería, comercio y construcción son los sectores que más padecen
* El único sector que se mantiene es el de empleados del hogar

Europa Press | Alicante

CCOO resaltó hoy que la provincia de Alicante es registra unos de los índices porcentuales más elevados de destrucción de empleo en el colectivo de ciudadanos extranjeros, ya que desde diciembre del 2007, en el que se encontraban de alta en la seguridad social 94.647 trabajadores, la destrucción de empleo entre este colectivo ha sido continuada, hasta situar la afiliación media en diciembre de 2009 en 74.196 trabajadores, según informó hoy el sindicato en un comunicado.

De los datos publicados hoy por el Ministerio de Trabajo, CCOO indicó que de los diferentes regímenes afiliativos sólo se mantiene el de empleados de hogar que presenta un ligero aumento situándose en 4.705 trabajadores, 45 más que en el mismo periodo del año anterior, el régimen general registra 44.111 sufriendo una bajada de 6.755 afiliaciones, y los autónomos se quedan con 14.193 altas, lo que representa una pérdida de 2.191, el régimen agrario se sitúa en 10.984 trabajadores, 1.153 menos, y por ultimo el mar, que mantiene 204 empleados, 14 menos.

En cuanto a los sectores de actividad, aunque los datos no se presentan desagregados a nivel provincial, CCOO tomó como referencia los datos de los sectores de actividad a nivel autonómico y señaló se puede observar que el mayor volumen de trabajadores se sitúa en el sector de la hostelería, comercio y construcción, que son "las actividades económicas que más están padeciendo los efectos de la crisis actual".

Según el sindicato, "el futuro se presenta muy incierto dado que los puestos de trabajo que cubre este colectivo siguen siendo los mas vulnerables frente a la caída de la actividad económica, teniendo a su vez muy mermadas sus posibilidades de acogerse a la protección familiar o por desempleo".

En este sentido, CCOO consideró que "lo que menos se necesita es la apertura de debates absurdos como el provocado por la negativa de "algunas afirmaciones realizadas en estos días solo sirven para encender la llama del racismo y la xenofobia".

A este respecto, recordó que "a pesar de la bajada de las afiliaciones a la seguridad social el aporte económico que están realizando los trabajadores han sido y son vitales para el conjunto de nuestro sistema de protección social", según la misma fuente.


Según el sindicato UGT
El 40% de extranjeros empadronados en Alicante carece de permiso residencia
* Son 185.210 personas repartidas entre los 141 municipios de la provincia *
Según UGT se ha experimentado una ralentización de crecimiento, por la crisis

Efe | Alicante

El 40,17% de los extranjeros empadronados en los 141 municipios de la provincia de Alicante, un total de 185.210 personas, carece de permiso de residencia legal en España, según ha informado hoy el sindicato UGT.

En un comunicado, ha explicado que la provincia de Alicante cuenta, al 1 de enero de 2009, con un total de 1.917.012 personas empadronadas, lo que supone un aumento de 22.445 con respecto a la misma fecha del año anterior, de las cuales 14.597 son foráneas.

El total de extranjeros residentes se eleva a 460.965 personas, con 240.344 hombres (25,09% de los varones totales) y 220.621 mujeres (23,07%), aunque sólo 275.755 cuentan con un permiso de residencia.

Para UGT, estos datos reflejan la importancia que tiene la población extranjera en la provincia y también la ralentización del crecimiento (años atrás la subida fue mayor) como consecuencia de la crisis y de las medidas restrictivas a la entrada y permanencia de no comunitarios.

Dado el alto porcentaje en situación irregular, el sindicato ha recordado que hay que respetar a esta población los derechos fundamentales reconocidos por la normativa en materia de extranjería.

"Los argumentos demagógicos que en estos días se están vertiendo sobre el empadronamiento de los inmigrantes en situación administrativa irregular", advierte el sindicato en referencia a Vic (Barcelona), "cuestionan la pertenencia de la población extranjera a la sociedad española".

"Y el acceso universal a la sanidad y a la educación es un logro del Estado del Bienestar que no puede permitirse ser cuestionado desde discursos oportunistas", ha agregado UGT, que insta a incentivar una "educación intercultural" en todos los ámbitos y a rechazar la exclusión.

 



La ordenanza de protección del espacio público “estigmatiza” y “refuerza la exclusión social” de personas ya discriminadas socialmente

Médicos del Mundo advierte de la “criminalización y estigmatización” que emana de la ordenanza de protección del espacio público, aprobada por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, en sus capítulos referentes a la mendicidad, servicios sexuales, actividad de los gorrillas y presencia de los “Sin techo”. Para la Ong, actuar a nivel represivo y policial contra personas “que no son delincuentes, sino víctimas discriminadas socialmente”, sólo está encaminada a disminuir la visibilidad de estas realidades, pero no hacia su solución.

Médicos del Mundo, que desarrolla en la Comunidad Valenciana desde 1994 programas dirigidos a personas en riesgo de exclusión social y que ejercen la prostitución, manifiesta su “rotunda disconformidad” hacia la restrictiva ordenanza de protección del espacio público que penaliza, entre otras, conductas como “dormir de día o de noche” en la calle o en los bancos, con multas de hasta 400 euros.

Para la Ong, con medidas represivas y policiales, tal como recoge la citada norma, sólo se consigue criminalizar, además de condenar de antemano a personas que no son delincuentes; y el único fin que se persigue con esta norma, a juicio de Médicos del Mundo, “es el desplazamiento y la disminución de la visibilidad de estas realidades, pero en ningún momento se pretende abordar de manera efectiva el fenómeno ni de la prostitución ni de la mendicidad y las personas sin techo que viven en nuestras calles”.

La Ong matiza que apoya a los ayuntamientos para que cumplan sus funciones de defensa del buen uso de la vía pública y preservación del espacio público como lugar de convivencia y civismo; “pero que lo sea para todos los ciudadanos por igual sin distinción clasista. Si la ordenanza persigue que todas las personas puedan desarrollar en libertad sus actividades de libre circulación, ocio, encuentro y recreo no se puede penalizar la libertad del colectivo de “Sin techo”, por ejemplo, que también son personas y ciudadanos, con multas económicas e incautación de sus pertenencias”.

En este sentido, Médicos del Mundo advierte del transfondo “estigmatizador” que emana de la ordenanza, al hacer referencias explícitas únicamente a personas que ya de por sí sufren exclusión social: los gorrillas, las prostitutas y las personas que ofrecen limpiar los parabrisas.

“Nos preguntamos –señala la organización- si esta norma va a ser aplicable también a otros colectivos sean religiosos, encuestadores, empresas que utilizan marketing directo en las calles, distribuidores de prensa gratuita o publicidad y, en definitiva, cualquier persona que ofrezca un servicio sin que se le haya solicitado” y que a juicio del agente de la Policía Local pueda significar “que perturban” o que “representen actitudes coactivas”, como recoge la norma en su capítulo 3. Este último aspecto, el de la arbitrariedad en la intervención policial, también preocupa a la ong, dado que “¿hasta cuándo o a partir de qué límite se perturba y, por lo tanto, se legitima la intervención policial y sancionadora?

Para Médicos del Mundo, por último, la citada normativa no sólo refuerza la exclusión social y castiga a víctimas vulnerables como son las mujeres y hombres que ejercen la prostitución callejera, promoviendo su actividad en zonas aisladas y poco protegidas, “en vez de dirigir la acción represiva a luchar contra el tráfico de personas con fines de explotación sexual”; si no que, además, dificulta el trabajo de prevención y promoción de la salud al permitir al agente local “el expolio del material de prevención (condones)”, al estar autorizando “(…) la incautación cautelar de los medios empleados para desarrollar la conducta antijurídica” (capítulo 4)”.

 



ABDELHAMID BEYUKI / ESTEBAN IBARRA 21/01/2010
Tribuna Opinión El País
Abdelhamid Beyuki es representante del ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) en España y Esteban Ibarra es presidente de Movimiento contra la Intolerancia

Primero fueron a por los sin papeles, pero como yo tenía documentación, guardé silencio; después vinieron a llevarse a los sin techo y no dije nada, porque no duermo en la calle; después vinieron a buscar a los musulmanes, pero yo no tenía esa religión y miré a otro lado; después vinieron por todos los inmigrantes y no protesté porque yo estaba en mi país; finalmente, se llevaron a gays, judíos y demócratas, tampoco reaccioné pues pensé que no era mi problema, y cuando vinieron a buscarme no había nadie que pudiera protestar. Parafraseando al pastor luterano alemán Martin Niemöller y su conocido poema (adjudicado por error a Bertold Brecht), que hacía referencia al avance del odio nazi en la Europa intolerante de los años 30, hoy tres acontecimientos graves anuncian una nueva etapa de tensiones en la Europa del siglo XXI, tres acontecimientos que coinciden y se producen con la crisis económica que azota el mundo, tres acontecimientos que ponen a prueba la capacidad de la Unión Europea de integrar su diversidad étnica, religiosa y cultural, sus inmigrantes, y tres acontecimientos que implican a las instituciones públicas de países democráticos en actos de discriminación y racismo institucional.

Por primera vez en la historia contemporánea de un país europeo como Suiza se lleva a cabo un referéndum sobre símbolos religiosos como son los minaretes musulmanes, un referéndum que acaba por prohibir el ejercicio pleno de unos derechos fundamentales protegidos por la propia Constitución de aquel país y por todos los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

Este referéndum no deja de ser un grave atropello a la convivencia y un precedente aplicable a los demás derechos que parecían consolidados en Occidente; tal vez Suiza, Francia o cualquier otro país democrático pueda mañana celebrar un referéndum sobre símbolos cristianos o sinagogas. ¿Y cómo puede reaccionar Europa a un referéndum sobre las Iglesias católicas en Malasia, por no hablar de un país árabe o musulmán? ¿Qué más argumentos necesitan los radicales de Afganistán o de Irak para continuar su guerra contra las libertades que se predican desde Occidente?

Pues bien, semejante barbaridad acaba regalando a los radicales de Al Qaeda argumentos para expandir su terrorismo, además de debilitar a los muchos millones de musulmanes moderados que quieren vivir en paz y seguridad y creen en los valores universales de la democracia y la libertad. Un referéndum con consecuencias, pues no han tardado en manifestarse en otros países muchos movimientos racistas y neonazis, también en España, movilizándose para exigir iniciativas antimusulmanas parecidas, utilizando el mismo lema de la campaña suiza en contra de los minaretes.

No obstante, aún es más grave lo ocurrido en el sur de Italia, cuando la complicidad con la mafia de ciudadanos en Calabria permitió el linchamiento de seres humanos por el hecho de ser inmigrantes y negros, un linchamiento que vino precedido de la aprobación hace un año en ese país de la Ley de Seguridad que convierte en delito la inmigración clandestina, olvidando no sólo la integración sino el control del trabajo sumergido, con el efecto de ayudar a las mafias a esclavizar a los sin papeles.

El Gobierno que permitió las patrullas racistas no parecía enterado de la explotación de 20.000 trabajadores extranjeros y sólo se entera cuando son linchados, no vacilando en justificar los hechos y, para colmo, anunciando dureza contra la inmigración irregular, como si fueran los inmigrantes los autores del crimen y no sus víctimas.

Tan dramáticas han sido las imágenes de Calabria que el Papa de la Iglesia de Roma ha clamado en defensa de los inmigrantes. Y tan pasivos hemos sido todos, como si fuera un hecho aislado y normal, que asusta el silencio colectivo. ¿Es ésta la Europa de los ciudadanos que queremos?

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Los Rostros de la Integración

Información

Luz, Andrea, Khadija, Souad, Mohammad, Solaoua, Assane, Pierre, Isaac o Erick son algunos de los nombres de los protagonistas que aparecen en las páginas de 'Los rostros de la Integración II' y que llegaron al país "persiguiendo su propia meta" con el deseo compartido de lograr una vida mejor de la que abandonaron en sus tierras.

La Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía ha editado este manual que recoge 28 historias singulares que resumen "las dificultades y el esfuerzo individual de algunos inmigrantes por integrarse en nuestra sociedad".

"Desde el Consell, a través de este tipo de iniciativas, queremos dar a conocer que los inmigrantes son personas con rostros, que tienen derechos y deberes desde el mismo momento que forman parte de nuestra sociedad, y no seres invisibles", señaló el titular de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco.

Ante estas situaciones, Blasco apostó por "impulsar políticas activas por la integración para que ellos conozcan nuestra forma de ser, nuestra historia, nuestras leyes y costumbres, y a la vez nosotros, como sociedad de acogida, favorecer también su voluntad por darse a conocer".

El conseller añadió que en los últimos diez años han llegado a la Comunidad, provenientes de otros países, "más de 800.000 personas que suman alrededor de 100 nacionalidades distintas y que suponen el 18% de la población valenciana". "Este trabajo ayuda a comprender mejor el hecho migratorio en la Comunidad y sirve como elemento de reflexión, para jóvenes y adultos, acerca de uno de los mayores retos de la sociedad actual", señaló.

'Los Rostros de la Integración II' es el segundo volumen de una publicación que "nace con el espíritu de poner rostro a algunos de los inmigrantes que están trabajando desde sus asociaciones por la integración de sus compatriotas" en territorio valenciano.

De mediadores interculturales a inmigrantes que llegaron a España en pateras, pasando por presidentes y responsables de asociaciones interculturales, funcionarios consulares y popes ortodoxos. Un amplio abanico de historias entrelazadas entre sí por los vínculos de la inmigración.

Fuente:El Mundo

 

La decisión de no empadronar a las personas extranjeras sin permiso de residencia o trabajo, no deja impasible a las ONG que trabajan por la integración social de los inmigrantes.
Esther Camuñas

El actual caso del Ayuntamiento de Vic y su decisión de no empadronar a los extranjeros en situación irregular vulnera los derechos de los inmigrantes que recoge la legislación española y la posibilidad de cualquier ciudadano de empadronarse, amparada también por la Ley de Extranjería.

Manifiesto reivindicativo de las ONG

Una veintena de entidades, asociaciones y sindicatos han firmado un manifiesto en el que reclaman al Ayuntamiento de Vic la retirada de los criterios de empadronamiento anunciados considerándolos "ilegales", "gravemente discriminatorios" y que contradice el Pacto Nacional para la Inmigración. Además, las entidades han reclamado que se deje de criminalizar a las personas sólo por el origen, condición social o situación administrativa. También piden a las administraciones que intensifiquen las políticas a favor de la igualdad de oportunidades, y que cuenten con el apoyo y opinión de las ONG que conocen mejor la realidad de las personas inmigrantes.

Organizaciones en defensa de los derechos de las personas extranjeras como Movimiento contra la Intolerancia pide al ejecutivo español que actúe ante un caso de discriminación y si no fuera así, se llevaría el caso delante de la fiscalía de delitos de odio y discriminación, una herramienta pionera creada en Cataluña en junio de 2007 que persigue los delitos con móviles racistas, sexistas o de intolerancia.

Tal vez es el momento de volver a revisar la Ley de Extranjería 4/2000 pese a la última reforma del 11 de diciembre de 2009, tratándose de la cuarta en los últimos diez años. Aunque ya señalaban algunas entidades como ACCEM la limitación al ejercicio de algunos derechos como la reagrupación familiar sólo para mayores de 65 años, el acceso a las ayudas en materia de vivienda para residentes de larga duración y el acceso a la educación y ayudas sólo para residentes extranjeros.

Fuentes:Europa Press, 20 Minutos, Movimiento contra la Intolerancia


EL AYUNTAMIENTO DE VIC OBLIGADO A RECTIFICAR

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El Gobierno avisa que será inflexible con el empadronamiento de los 'sin papeles'
 

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Ante la magnitud de la tragedia del terremoto de Haití del pasado 12 de enero y de las sucesivas réplicas, incluida la de hoy de 6’1 grados de intensidad, el Comité Permanente de Acción Humanitaria de la Comunitat Valenciana (CAHE), del que el Ayuntamiento de Alicante forma parte, ha puesto en marcha diferentes iniciativas con el fin de coordinar tanto la ayuda inmediata como las acciones de post-emergencia y reconstrucción.

Las noticias del desastre y sus consecuencias están provocando en la sociedad de la Comunidad Valenciana una muestra extraordinaria de solidaridad, siendo numerosos los ciudadanos que han manifestado el deseo de realizar aportaciones económicas destinadas a las víctimas.

Con el fin de recaudar fondos para minimizar el impacto inmediato del desastre y contribuir a la reconstrucción del país, el CAHE ha habilitado dos cuentas bancarias en las entidades Bancaja y CAM, donde particulares e instituciones pueden realizar ingresos.

Dichos ingresos serán canalizados a través de las organizaciones y entidades que actualmente están trabajando en el terreno con socios haitianos y que ya se han puesto en contacto con el CAHE para manifestar las necesidades inmediatas.

Os rogamos encarecidamente un gesto de solidaridad y acompañamiento a las víctimas, os invitamos a realizar aportaciones así como a informar a familiares, amigos y vecinos de esta posibilidad de colaboración.

Las cuentas bancarias denominadas Terremoto Haití. Comité Permanente de Acción Humanitaria de la C.V. son las siguientes

· Bancaja: 2077/0735/80/3100199054

· Caja de Ahorros del Mediterráneo: 2090/0340/24/0200124229

MUCHAS GRACIAS

Programa de Cooperación de la Concejalía de Acción Social

del Ayuntamiento de Alicante







 



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Autor: Miguel Pajares

Inmigración y mercado de trabajo. Informe 2009 es un análisis sobre la situación del mercado de trabajo español en 2008, en el actual contexto de crisis económica y de cómo ésta afecta a la población inmigrante.
Como fuentes utilizadas en este y anteriores informes, hay que añadir la Encuesta Nacional de Inmigrantes, además de señalar como novedad el trabajo de campo desarrollado en la Comunidad de Madrid y en Cataluña, cuyo objetivo ha sido investigar determinados efectos del desempleo, la recolocación de los parados y el retorno que se está produciendo hacia los países de origen de la inmigración.
El libro se ha dividido en siete capítulos, analizando la caída del empleo por sectores y la influencia que ha supuesto en la movilidad laboral. Se dedica un capítulo a la recolocación, siendo la formación la mejor vía para conseguirlo. El último capítulo se dedica al retorno, con tendencia creciente en el contexto de crisis, estudiando nuevas fórmulas de retorno asistido.

[Acceso al documento completo en formato PDF]
 


Dirigida por Eliseo Aja, Joaquín Arango y Josep Oliver, el Anuario de Inmigración en España, edición 2009 ofrece un retrato multidisciplinar sobre la situación de la inmigración en España. Bajo el título “La inmigración en tiempos de crisis”, la publicación presenta quince artículos que, desde perspectivas distintas como la jurídica, económica y sociológica, analizan los principales temas vinculados al fenómeno migratorio en España.

Las consecuencias de la actual crisis económica mundial sobre los flujos migratorios en España y sobre las políticas que tienen por objeto el fenómeno migratorio son el eje central del Anuario, que ofrece un enfoque multidisciplinar de carácter sociológico, económico y jurídico. En la edición de 2009 se examinan, además, la reforma de la ley de extranjería y las dinámicas más recientes de los flujos migratorios de carácter laboral entre otros temas.

Artículos de:
Eliseo Aja, catedrático de la Universidad de Barcelona
Joaquín Arango, catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. Director del Centro de Estudios sobre Migraciones y Ciudadanía del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset
Josep Oliver Alonso, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona
Carmen Alemán, catedrática de E.U. Trabajo Social y Servicios Sociales en la UNED
Héctor Cebolla Boado, profesor de Estructura Social en la UNED
Andreu Domingo i Valls, subdirector del Centro de Estudios Demográficos de la Universitat Autònoma de Barcelona
Joaquín Recaño Valverde, profesor titular del Departamento de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona. Investigador asociado del Centro de Estudios Demográficos (CED)
Javier García Roca, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid
María Díaz Crego, profesora de Derecho Constitucional en la Universidad de Alcalá
Jean-Pierre Garson, director del Departamento de Migración Internacional de la Dirección de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
Jean-Christophe Dumont, economista de la Dirección de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales de la OCDE
Guillem López i Casasnovas, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra. Consejero del Banco de España
Gabriel Ferragut Ensenyat, investigador del Centro Especial de Investigación en Economía y Salud (CRES-UPF)
José Antonio Montilla, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Granada
José Luis Rodríguez Candela, profesor asociado en el Área de Derecho Penal de la Universidad de Málaga
Andreu Olesti Rayo, catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Barcelona
Pablo Santolaya Machetti, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Alcalá. Director del Grupo de Investigación de Extranjería, Inmigración y Asilo de la UAH
Ignacio García Vitoria, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid
Pablo Vázquez, director ejecutivo y director Cátedra de Inmigración de FEDEA
Mario Alloza, analista de investigación en FEDEA
Brindusa Anghel, analista de investigación en FEDEA

Coeditado por CIDOB, Diputación de Barcelona, Fundació Jaume Bofill, Fundación José Ortega y Gasset y Unicaja

284 págs.

Edición: Castellano

ISSN: 1888-251X

Eliseo Aja, Joaquín Arango y Josep Oliver (eds.)

Fecha de publicación: 01/2010

 


JOSEP RAMONEDA Los problemas de la inmigración
Opinión El País 14-01-10

En el Ayuntamiento de Vic, los tres principales partidos catalanes -CiU, PSC y ERC- que forman la mayoría de gobierno municipal, han decidido suprimir el único reconocimiento institucional que les queda a los inmigrantes ilegales o sin papeles: el derecho a empadronarse. Uno de los pocos aspectos positivos de la crisis actual ha sido la escasa conflictividad. Esta calma social, que habrá que estudiar detenidamente porque tiene aspectos positivos pero también negativos (la capacidad de la ciudadanía de encajarlo todo), parece más meritoria en un país que ha vivido una escalada sin precedentes de la inmigración extranjera. El tópico decía que un cambio de ciclo en el empleo provocaría un estallido de conflictos vinculados a la inmigración. No ha sido así. Los voceros de la xenofobia han sido personajes relativamente marginales.

Ahora, la mayoría de gobierno de Vic abre fuego contra el eslabón más débil: el inmigrante ilegal. Dado que Vic es el Ayuntamiento de Cataluña con mayor representación de la plataforma xenófoba que lidera Josep Anglada, la correlación es inevitable. La presencia de Anglada ha forzado a los ediles de la mayoría a cruzar la línea roja. Mal precedente. Sobre todo a la vista de la débil reacción de las direcciones de los tres partidos catalanes implicados. Ninguno de ellos ha pedido explicaciones a sus ediles, ninguno de ellos les ha recordado los principios democráticos básicos. Ha sido el ministro Corbacho, nada sospechoso de buenismo, que es la etiqueta descalificadora que utilizan aquellos que se sienten incomodados por los que tienen un prejuicio favorable a los perdedores, el que les ha advertido de la impropiedad de su gesto.

Pero si pésima es la decisión, peores son los argumentos. El alcalde de Vic ha centrado su argumentación en la legalidad de lo hecho. Es una cómoda reacción que se repite cada vez que alguien toma una decisión discutible. La legalidad se utiliza como argumento definitivo para eludir el debate sobre la legitimidad o la oportunidad política de la iniciativa o sobre la significación moral de la misma. Se olvida deliberadamente que una cosa puede ser legal pero inaceptable desde criterios democráticos. La consagración del principio que dice que la moral es la ley es la mejor demostración del triunfo absoluto del interés privado sobre cualquier idea de interés general o de bien común.

Me da absolutamente igual que sea legal o no la decisión del Ayuntamiento de Vic. Me parece igual de repugnante. En una sociedad en que la igualdad se ha convertido en una quimera, al inmigrante ilegal -esta terrible figura que niega la condición humana a una parte de los que habitan entre nosotros- sólo le quedaba una forma de reconocimiento público, un primer esbozo de ciudadanía: figurar en el padrón. Era la única posibilidad de ser algo más que nadie: tener, por lo menos, el nombre reconocido en la lista de los habitantes de la ciudad. Primera y tibia promesa de una futura ciudadanía y puerta de acceso a la más elemental atención: la sanitaria.

Si precario es el argumento legal, más grave es otro argumento que ha sonado estos días: el económico. Negar el derecho a la asistencia básica a los ilegales como una forma de reducir gastos. Me he acordado de un taxista norteamericano que me justificó la pena de muerte por el dinero que se ahorraba al Estado al no tener que mantener al condenado.

Si la presencia de la ultraderecha en un municipio lleva a los representantes de estos tres partidos catalanes a tan penoso seguidismo, ¿qué ocurrirá en las próximas elecciones autonómicas en que Anglada ha anunciado su intención de aspirar a conseguir presencia parlamentaria? El mimetismo de la izquierda en materia de inmigración, fruto del miedo a tener una política propia que defienda por encima de toda la dignidad de las personas, es realmente preocupante. Ahí están las vallas de Ceuta y Melilla y las leyes de extranjería como permanentes testigos de acusación contra Zapatero y su Gobierno.

Hay, sin embargo, un atenuante para los ediles de Vic. Ahora que ya sabemos que los flujos migratorios siguen los impulsos del mercado y que el discurso de la avalancha es un recurso demagógico que no se sostiene, queda más claro que nunca que los problemas derivados de la inmigración, que son en buena parte de convivencia, sólo se pueden resolver desde la micropolítica, es decir desde el trato casi individualizado que sólo puede ofrecer la política local. Y ningún Gobierno ha dado a los municipios el soporte en dinero, autoridad y recursos que requiere afrontar esta tarea crucial. Si no se dota debidamente a los ayuntamientos, otros pueden perder los papeles como los ediles de Vic.

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Abierto de lunes a domingo, día y noche. 1.020 millones de clientes. Del 13 al 29 de enero podremos visitar en la Universidad de Alicante en el Aulario II el MERCADO HAMBRE, un recorrido por un supermercado moderno abastecido esta vez con argumentos para tratar de explicar lo inexplicable: la muerte por desnutrición cada año de cinco millones de niños.

El acto de inauguración contará con la presencia de la vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación, Begoña San Miguel, ya que la Universidad de Alicante colabora estrechamente en este proyecto. Asimismo asistirá Amel El Yamani, técnico de dinamización de la Fundación Acción Contra el Hambre.

Gracias a los fondos de la Consellería de Inmigración y Ciudadanía de la Generalitat Valenciana y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Universidad de Alicante, un equipo de Acción contra el Hambre llevó el pasado año hasta Malí, Níger y Mauritania distintas miradas para obtener una visión caleidoscópica de la que, hoy por hoy, es la mayor pandemia del planeta:

- En Mauritania las miradas enfrentadas de un fotógrafo del norte (el navarro Clemente Bernad) y uno del sur (el nigeriano Akintunde Akinleye) reflexionaron sobre las causas que originan el hambre

Un grupo de mujeres de la comunidad de Kolondimba (Malí) aprendieron, junto a Olivia Gay y Gonzalo Höhr, a utilizar cámaras fotográficas para convertirse en reporteras de su lucha diaria por los alimentos

- En Níger el realizador David Muñoz pudo plasmar la punta de la pirámide del hambre: la desnutrición aguda de los niños menores de cinco años. Junto al documental “854” se podrán conocer los distintos pasos y productos utilizados en un proceso de recuperación nutricional: un sencillo tratamiento valorado en 40 euros.

Todo lo que trajeron de estos viajes ha sido resumido y concentrado en el Mercado Hambre, un espacio cotidiano, concebido a modo de exposición itinerante, y que también se encuentra online, para acercar al ciudadano la cotidianeidad del hambre de casi una sexta parte de la población mundial.

Aquí tenéis un video filmado en el Sahel por Clemente Bernad para Acción contra el Hambre:


MERCADO HAMBRE está incluido dentro de las actividades de Solidaria 2009, de la Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía, ya ha sido expuesta en Valencia y Castellón, finalizando en Alicante su recorrido por la Comunidad Valenciana para seguir posteriormente su itinerancia por diferentes ciudades españolas.

¿Qué PueDo HaCer yo?



 

Panorámica de las colas registradas en la oficina de Extranjería de la avenida de Teulada, en Alicante

El Obispado denuncia que los foráneos no comunitarios con permiso temporal no lo podrán renovar tras pasar seis meses sin cotizar
Cinco mil inmigrantes perderán sus permisos de residencia al quedar en paro.

VÍCTOR M. ROMERO-Diario Información

En situación límite. Los extranjeros no comunitarios residentes en la provincia de Alicante con permisos de residencia temporal y que hayan perdido su trabajo en los últimos dos años pueden encontrarse en una situación dramática. En concreto, un estudio elaborado por el Secretariado Diocesano de Migración de Orihuela-Alicante Asti Alicante apunta que cerca de 5.000 inmigrantes no comunitarios con este tipo de autorizaciones quedarán en situación irregular en los próximos meses tras perder su trabajo y no cotizar durante seis meses en la Seguridad Social tras perder su trabajo por la crisis económica.
En la actualidad, la normativa marca que este tipo de permisos con autorización para trabajar se dividen en una "licencia" inicial de un año de duración, una primera renovación de dos años y otra segunda reposición de también dos años. Para conseguirlas, los extranjeros no comunitarios deben acreditar la realización habitual de la actividad laboral durante un mínimo de seis meses por año o haber tenido un período de actividad de, al menos, tres meses por año, siempre y cuando acredite que la relación laboral que dio lugar a la autorización se interrumpió por causas ajenas a su voluntad y que ha buscado activamente empleo.
Esta situación, si bien la legislación ha sido recientemente modificada, ha creado situaciones en las que un cabeza de familia, por ejemplo, que haya renovado su primera autorización por dos años y que no trabajó en el primero por cualquier motivo se le deniegue la renovación pese a estar empleado durante el segundo y tener un contrato en vigor de medio año porque el primer ejercicio no cotizó un número suficiente de meses.
Según los datos recopilados por Asti-Alicante, la provincia de Alicante contaba a 1 de enero de 2009 con un total de 26.893 extranjeros con permisos temporales por trabajo, la mayoría de ellos adscritos al Régimen General y cuya renovación está vinculada a la cotización en la Seguridad Social. Por ello, y dada la actual coyuntura de destrucción de empleo -especialmente entre la población inmigrante y que en 2008 registró una tasa de paro del 15,6%-, el Obsipado prevé que con que una sexta parte de estos trabajadores, como mínimo, haya perdido su empleo la cifra de ciudadanos "irregulares" se incrementaría en 5.000 personas. El número de afectados en la Comunidad Valenciana, con 58.308 extranjeros no comunitarios con permisos temporales, se acercaría a las 10.000 personas.

Lastre para la economía
Para Asti-Alicante, "el agravamiento de la crisis entre la población extranjera no comunitaria y la existencia de una legislación poco flexible coloca a cientos de familias en la ilegalidad" y añaden que "las que vivirán con mayor intensidad esta situación sin duda serán familias enteras con hijos que incluso pueden haber nacido aquí". Entre las consecuencias, Asti considera que generaría "un enorme lastre para la economía porque se volvería a engrosar una enorme bolsa de trabajadores cuya única salida es la economía sumergida y que son fácilmente víctimas de explotación laboral". En la actualidad, la provincia tiene una población inmigrante no comunitaria en situación irregular de 40.608 personas, lo que supone que uno de cada cuatro de estos extranjeros residiría ilegalmente.
Para combatir esta situación, el Obispado propone la priorización de las políticas de empleo como técnica de integración, así como el desarrollo de los servicios de asesoría jurídica y la aplicación flexible de la normativa.

Informe: "Inmigrantes en situación irregular"
Análisis de la situación documental de los extranjeros. Año 2009 (datos provisionales). Alicante · Comunidad Valenciana · España
 

Xenofobia transversal en Vic

Decenas de inmigrantes asisten a una celebración en la calle de Sant Isidre de Vic. Foto: ARCHIVO / JOSEP GARCIA

FRANCESC VALLS 10/01/2010-Edición El País Cataluña -Opinión

Existe la opinión generalizada entre la dirección de la Liga Norte de que el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York se perpetró precisamente el 11 de septiembre por ser ése el mismo día, pero de 1683, en el que Marco d'Aviano, un capuchino beatificado por Juan Pablo II, desempeñó un papel clave para que los otomanos no tomaran Viena. El triunfo de la cristiandad tuvo la respuesta del golpe contra las Twin Towers. Sobre el imaginario nacionalista cristiano-lombardo -la base de la OTAN en Aviano debe de tener gran contenido épico para la Padania- construye el partido de Umberto Bossi su discurso xenófobo, inspirador de somatenes, delaciones y caza de sin papeles. La Liga Norte ha escrito una de las páginas más lamentables de la reciente historia de Italia.

En España y en Cataluña no tenemos Liga Norte. Hay partidos de corte populista, como Plataforma per Catalunya -que en las pasadas elecciones municipales fue la segunda fuerza política en Vic-, que propugnan drásticas medidas contra la inmigración. Hay también una serie de partidos convencionales y presuntamente serios que hacen suyos los postulados de la formación de Josep Anglada, como si quisieran participar del banquete electoral xenófobo. Y no dudan en revestir de decisión sesuda una propuesta realizada por la propia Plataforma en 2003.

En este sentido, hace unos días el tripartito integrado por CiU, el PSC y Esquerra Republicana ha decidido que en Vic no se empadronará a ningún inmigrante que no tenga los papeles en regla. Se trata de una medida que vulnera la Ley de Extranjería (queda inaplicable el criterio de arraigo), la Ley de Bases de Régimen Local y los acuerdos tomados por la Federación y la Asociación de Municipios de Cataluña, y que ataca la razón básica de la idea de padrón: trazar políticas a partir de las necesidades de los habitantes de un municipio. Esa decisión tiene como efecto inmediato que los inmigrantes en situación irregular residentes en Vic acaben empadronándose en las localidades vecinas que no muestren esa rigidez, lo que adultera la idea primigenia del padrón. Además, y no es lo menos importante, se vulneran los más elementales derechos de las personas, el acceso a la sanidad, a la educación y a los servicios sociales.

La medida adoptada por el Ayuntamiento es un síntoma preocupante de la transversalidad de la xenofobia, una contaminación que afecta a derecha y a izquierda. Los peores discursos xenófobos no son siempre coto de la derecha y suelen crecer y recibir abono en zonas y barrios que hace 30 años estaban poblados por recién llegados, es decir, feudos teóricos de voto progresista. La crisis económica ha convertido en prueba de cargo el color de la piel o la procedencia geográfica de la persona, cuando el haber nacido en un territorio es una mera circunstancia y en ningún caso un mérito.

Pero la mayoría de los partidos sucumben a las pasiones de su electorado, acaban asumiendo postulados excluyentes y, de esta forma, incuban el huevo de la serpiente. Lo peor es que muy pocos lo reconocen. Se esgrime el realismo como argumento, cuando lo que se practica es la táctica del avestruz y se ignora la legislación aprobada por la soberanía popular. Los inmigrantes tienen, como el resto de los ciudadanos, derechos y deberes.

Vic ha llegado a un 23% de inmigración -de una población de casi 40.000 habitantes-, pero hay formas acreditadas de actuar al margen de la doctrina que emana de la Plataforma de Anglada. Así lo demostró la práctica del anterior alcalde, el democristiano Jacint Codina. La capital de Osona se convirtió en pionera en cómo abordar los asuntos derivados de la llegada de extranjeros. Codina propició que los alumnos inmigrantes se repartieran por todas las escuelas, ya fueran públicas o privadas concertadas, con el fin de acabar con los guetos.

Gobernar es tomar medidas a veces en contra de la opinión de buena parte de la ciudadanía. Es arriesgar y trabajar por la convivencia y la cohesión social. Pero la de Codina es una etapa definitivamente clausurada tanto por su partido (UDC) como por su federación (CiU). Ahora el péndulo está en el otro lado, rozando fatalmente la xenofobia.

Más:

Artículo de Josep Maria Vila d’Abadal,Alcalde de Vic: 'Vic, pionera en la acogida'
 

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Enviado el Sábado, 02 enero a las 13:14:02

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fuente:web de extranjería
 

El año del racismo

En El tercer hombre Orson Welles se burlaba de las supuestas excelencias de Suiza, al insinuar que toda la contribución de los helvéticos a la historia había consistido en el invento del reloj de cuco. En estos días, acaban de proporcionar un nuevo argumento para la burla, haciendo explícito su racismo con un referéndum victorioso destinado a prohibir los alminares en las mezquitas.

La humillación del colectivo musulmán resulta garantizada, sin que por otra parte sea dado suponer que la afluencia a las mismas vaya a disminuir. Todo lo contrario: acudir a una mezquita en Suiza, aun no siendo creyente, se ha convertido en un acto de expresa defensa de los derechos humanos. Y además por la historia del islam sabemos que del sentimiento de humillación al radicalismo hay sólo un paso.

La significación negativa del episodio va, sin embargo, mucho más lejos. Entre otras cosas porque lo sucedido en Suiza, el triunfo de las tesis racistas (versión islamófoba) manifestadas abiertamente por un partido minoritario, y rechazadas por los demás grupos políticos, es prueba de que por debajo de la salud aparentemente normal de una sociedad en ese tema, se da un racismo ampliamente difundido, tal vez mayoritario, que no se deja ver con facilidad en las encuestas de opinión. Es un problema que no se limita a Suiza y tampoco al rechazo del islam, aun cuando la islamofobia se haya convertido en su manifestación más visible. Recuerdo el caso de un conocido, hombre de izquierda y bien bajito, que a la menor ocasión clama contra los enanos ecuatorianos. De forma más representativa, son conocidos de todos los insultos racistas que proliferan en los estadios contra los jugadores de color, y especialmente las manifestaciones populares que aquí y allá se oponen a la construcción de mezquitas.

Un espectro recorre Europa, y no es precisamente el de la revolución comunista. Lévi-Strauss nos recuerda la propensión espontánea al rechazo del otro en las sociedades primitivas, que desde mediados del siglo XIX encontró un campo abonado en los movimientos migratorios, con el trabajador venido de fuera al que se discriminaba en cuanto un colectivo de inmigrantes superaba una determinada proporción de la fuerza de trabajo. En un período de crisis económica, y aunque ésta no sea por supuesto su causa, el racismo se convierte en un fácil y rentable chivo expiatorio.

Los sentimientos de fraternidad y de igualdad son construcciones culturales a los que contribuyeron la mentalidad democrática y el internacionalismo socialista. En un tiempo como el actual, de crisis económica, individualismo posmoderno y nuevo auge del multiculturalismo defacto por causas demográficas, no cabe confiar en el "todo va a lo mejor en el mejor de los mundos" para evitar el ascenso imparable del racismo, con todas sus secuelas perversas.

El mejor ejemplo de ese proceso de degeneración nos llega de Italia. El racismo se encontrará allí como un pez en el agua. Con el soporte de su monopolio de la televisión, la deriva autoritaria impulsada por su primer ministro erosiona uno tras otro los valores democráticos, haciendo evocar más de una vez un pasado no lejano. No en vano su himno, Viva l'Italia. Meno male che Silvio c'è, se cierra con un coro de marujas exaltándole ante el EUR, la construcción emblemática del fascismo modernizador en Roma, y acaba de absorber en su Pueblo de la Libertad incluso a los dos grupúsculos de la extrema derecha que le faltaban. Pero el verdadero núcleo fascista del Gobierno italiano es la Liga Norte, un partido xenófobo de fuerza creciente, que anuncia y practica la caza y captura de los inmigrantes por las menores causas. Su portavoz, Roberto Calderoli, se apuntó como era de esperar a la condena suiza de los minaretes y ya en 2006 celebró la victoria en el Mundial, por ser Francia un país de "negros, islamistas y comunistas". Lo malo es que la legislación persecutoria de los inmigrantes -uno legal recibe multa de 2.000 euros si olvidó el documento en casa, la ilegalidad es delito grave- se ve acompañada por unos usos sociales donde impera la discriminación más radical, asumida por gentes que hasta hace poco votaban a la izquierda. Fuera negros, rumanos, musulmanes. No a las mezquitas. No a Turquía en Europa.

El racismo institucional y el cotidiano se alimentan recíprocamente. "En Italia el racismo es 'un pensamiento común' y de modo maldito habitual -concluyen las autoras de un reciente Informe sobre el racismo en Italia-. La Italia racista presenta una geografía del odio que especialmente entre fines de 2008 y comienzos de 2009 alcanzó cotas de violencia nunca antes observadas". Con intensidad por fortuna menor, el panorama de otros países europeos ofrece rasgos similares de rechazo profundo del otro, acumulación de tópicos peyorativos, infravaloración del racismo en encuestas y elecciones, pudiendo servir la tendencia a regular de modo cada vez más estricto la inmigración como coartada para legitimar indirectamente la actitud discriminatoria. Sobran los indicios entre nosotros.

El racismo no es exclusivamente maurófobo o islamófobo. El citado informe italiano destaca que los ataques a musulmanes son sólo una minoría, con inmigrantes y gitanos como blancos principales.

Ahora bien, la situación en España o Francia no sólo es distinta, sino que la discriminación antimusulmana constituye un obstáculo insuperable para la integración, no la asimilación, de un colectivo millonario que ya contiene una tendencia a cerrarse sobre sí mismo por el carácter totalizador de su religión, y que difícilmente va a abrirse a quienes le rechazan y desprecian. Al mismo tiempo que ha de intensificarse la persecución de las conductas xenófobas y totalitarias, empezando por la escuela, o las bandas organizadas de ese signo, es precisa una labor de pedagogía social, que no puede limitarse a las generalizaciones y a ensalzar los valores estéticos del mundo islámico.

Como paso previo para una imprescindible proyección del conocimiento sobre la sociedad, el Gobierno debe empezar por enterarse, de un lado, qué es islam (una religión monoteísta cuya construcción teológica la hace merecedora de pleno reconocimiento), qué es islamismo (considerar vigente la sharía, con la posible desviación en el tema mujer hacia usos y prácticas punitivas incompatibles con el Estado de derecho) y qué es yihadismo (hoy con el punto de mira en al-Andalus). La normalización cultural y religiosa, partiendo de la construcción de suficientes mezquitas y espacios de sociabilidad (y de con-sociabilidad) debiera ser una tarea razonada y explicada tanto a los inmigrantes creyentes como al conjunto de los españoles.

Los problemas no deben ser rehuidos en el marco de una información objetiva; todo lo contrario. Y en éste, parafraseando a Gramsci, es preciso conjugar el pesimismo de la razón, habida cuenta de la evolución reciente, con el optimismo de una voluntad guiada por ese mismo conocimiento.